
Del pogo de Abel Pintos con "Ji ji ji" a "Los viejos vinagres" de Lali: los 7 momentos destacados del Cosquín Rock 2026
Con 90.000 personas en el Aeródromo de Santa María de Punilla, la nueva edición del festival dejó postales históricas: cruces generacionales, chicanas políticas y sorpresas de lujo marcaron un fin de
El Cosquín Rock 2026 no es un festival de música; es un termómetro social y cultural. Durante dos jornadas intensas, las sierras cordobesas pasaron todos los climas: desde el calor sofocante y el sol radiante hasta la lluvia y un viento frío que no logró enfriar el pogo de las 90.000 personas que coparon el predio.
Entre clásicos consagrados y la nueva guardia, la edición 2026 del Cosquín Rock tuvo sorpresas para todos los gustos. Desde la entrada triunfal de Joaquín Levinton en camilla a Lali Espósito interpretando "Los viejos vinagres" de Sumo y hasta el pogo de "Ji ji ji" con Abel Pintos.
Estos fueron los 7 momentos que marcaron el Cosquín Rock 2026:
1. Joaquín Levinton: de la "muerte" al escenario.
El líder de Turf protagonizó la entrada más épica de la historia del festival. En el inicio del show, las pantallas mostraron recortes de titulares de noticias y programas de televisión hablando del infarto que sufrió meses atrás mientras tocaba en vivo.
Acto seguido, una ambulancia entró al predio con la sirena encendida y dos enfermeras trasladaron hasta el escenario a Levinton en camilla, tapado con una sábana blanca. Ante la mirada expectante del público, el músico saltó de su lugar y arrancó a cantar "No se llama amor".
“La última vez me fui en ambulancia, ahora volví en una. Me ahorro el traslado”, bromeó ante una multitud que pasó del susto a la euforia total.
2. Lali y su respuesta con "Los viejos vinagres".
La cantante pop enloqueció al público con su energía arrolladora y no se guardó nada. En un claro mensaje político, apareció con un vestido hecho de recortes de diarios con el apodo "Ladri Depósito". Pero el golpe de efecto fue musical: interpretó "Los viejos vinagres", el clásico de Sumo, en una versión arrolladora que funcionó como respuesta a sus detractores.
Por supuesto, no podía faltar el ya hit "Fanático" y su gesto imitando al Presidente con los pulgares arriba y el cierre con "No me importa" que puso a todo el mundo a saltar y terminó de sellar una presentación histórica.
3. El "León" que unió a todas las generaciones
León Gieco fue el espíritu del festival. Apareció como invitado en todos los rincones: con Beats Modernos para "El Fantasma de Canterville", bajo la lluvia con Agarrate Catalina y junto a El Plan de la Mariposa. Sin embargo, el momento más emotivo fue cuando subió al Escenario Sur con Trueno para cantar "Tierra Zanta", uniendo el pasado militante del rock con el presente del rap argentino.
4. El pogo de Abel Pintos con "Ji ji ji".
¿Quién dijo que el folklore y el rock no se mezclan? Abel Pintos apareció en el Escenario Sorpresa junto a Ale Kurtz (El Bordo) y desató el "pogo más grande del mundo". Juntos hicieron "Ji ji ji", el himno de los Redondos. El predio explotó en una marea humana que dejó al mismo Abel sorprendido: “Con esta canción es infalible que suceda”, comentó emocionado.
5. Mollo y Ciro: una cumbre de gigantes.
Ciro Martínez invitó a Ricardo Mollo al escenario para un reencuentro muy especial. El líder de Los Persas lo presentó con admiración y lo describió como un artista que tiene la cualidad de “sonar como el futuro”. Además, señaló: “Hoy integra una banda que para mi hijo es la mejor banda de rock actual. Eso cierra para mi un ciclo”, dijo antes de recibirlo y que el público estalle en ovación.
El clásico elegido para este momento fue nada más y nada menos que “Morella”, la canción forma parte del álbum "Verde paisaje del infierno" (2000) de Los Piojos, en el que Mollo trabajó como productor musical.
6. El discurso de Fito Páez
En el día 2, el músico rosarino deleitó a una multitud con una lista repleta de clásicos como "11 y 6" y "Brillante sobre el mic", "A rodar mi vida" y "Mariposa Tecknicolor". Además, Fito reflexionó sobre la música argentina.
“Entre tanto barullo, pantalla y merda, me da orgullo ser un eslabón de la cadena”, sostuvo, reivindicando el lenguaje del rock frente a la volatilidad de los tiempos modernos. "Es muy hermoso. Tiene ese poder, el de la ilusión a través del tiempo y la construcción de un lenguaje maravilloso que quedará por siempre", dijo llevándose todos los aplausos.
7. Dillom: el "clásico moderno" contra los pesos pesados
Por quinto año consecutivo, Dillom dijo presente en el festival de las sierras. De ser una joven promesa del trap a llenar estadios. El músico volvió al Cosquín y esta vez le tocó competir con un peso pesado del rock nacional. "Para los que no me conocen, somos Ciro y Los Persas", bromeó entre tema y tema, mientras en la otra punta del predio sonaba el líder de Los Piojos.
Cada vez más alejado del rap y trap, Dillom mostró su faceta más rockera con un setlist que combinó hard rock, heavy metal y punk con temas como "Reality" que mezcló con una intro de "Personal Jesus" de Depeche Mode, "Rojo Profundo", "Buenos tiempos" y hasta se dio el lujo de hacer "I Wanna Live", un cover de los Ramones.