
El Ministerio de Salud se ocupa del descacharrado en barrios de San Salvador de Jujuy
La Campaña Provincial contra el Dengue busca evitar que prolifere el mosquito transmisor de la enfermedad. Se trabaja en Alto Comedero, Islas Malvinas y San Cayetano.
Como parte de las acciones que lleva adelante el área de Epidemiología del Ministerio de Salud de Jujuy en la lucha contra el dengue, esta semana se realiza un operativo de descacharrado en Alto Comedero, Islas Malvinas y San Cayetano a fin de reforzar el trabajo en la capital jujeña para evitar que se reproduzca el mosquito transmisor de la infección, dijeron voceros oficiales.
En el marco de la Campaña Provincial contra el Dengue diagramada para la presente temporada, aplicando estrategias de Atención Primaria de la Salud (APS) los equipos sanitarios cumplen con jornadas programadas para concientizar a la comunidad acerca de la importancia de realizar un frecuente descacharrado a fin de evitar la proliferación del Aedes Aegypti.
Se trata del mosquito que transmite la infección del dengue y que habita y se reproduce en el ámbito hogareño tanto en los ambientes interiores como en los espacios cercanos como patios, techos, jardines, galerías, etc.
El plan para esta semana incluyó este martes la Zona CAPS "Che Guevara", el miércoles se recorrerá la Zona CAPS San Cayetano; el jueves el trabajo será en la Zona CAPS Malvinas, para finalizar el viernes en el barrio "Tupac Amaru" Sexta Etapa.
De acuerdo a lo informado, cada jornada inicia a las 8:30, aunque se suspende por lluvias.
LO QUE HAY QUE SABER DEL DENGUE
La Argentina atravesó en 2024 el mayor brote de dengue de su historia. Ese año se notificó más de 500.000 casos, con 290 muertes y la circulación simultánea de los cuatro serotipos del virus. Aunque las regiones más afectadas fueron el NEA y el NOA, la transmisión autóctona se extendió a gran parte del país.
El escenario estuvo favorecido por la expansión del mosquito transmisor, el cambio climático, la urbanización desorganizada y la presencia de recipientes con agua en entornos domiciliarios, lo que generó condiciones ideales para la proliferación del Aedes aegypti.
Tras un período de incubación de entre 4 y 10 días, la enfermedad suele comenzar a manifestarse con fiebre alta de aparición repentina, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y articulares, molestias detrás de los ojos, náuseas y malestar general.
En algunos casos, entre el tercer y el séptimo día, puede presentarse una fase crítica que coincide con la baja de la fiebre y aumenta el riesgo de complicaciones.
La doctora Valeria El Haj, directora médica nacional de OSPEDYC, obra social con origen en UTEDYC -Unión Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles-, advirtió que “es fundamental reconocer los signos de alarma que requieren consulta médica inmediata, como dolor abdominal intenso y persistente, vómitos reiterados, sangrados, somnolencia excesiva o irritabilidad marcada”.
Ante la sospecha de dengue, los especialistas desaconsejan la automedicación y alertan especialmente sobre el uso de antiinflamatorios como ibuprofeno o ácido acetilsalicílico (aspirina), ya que aumentan el riesgo de sangrado.
“No existe un tratamiento antiviral específico para el dengue. El abordaje es sintomático y de soporte, con especial énfasis en la hidratación y el control clínico. En los cuadros más graves puede ser necesaria la internación y el monitoreo estrecho del paciente”, explicó desde Buenos Aires la doctora El Haj.
ACCIONES QUE LIMITAN LA CIRCULACIÓN DEL DENGUE
El Aedes aegypti se reproduce en cualquier objeto que acumule agua limpia, incluso en pequeñas cantidades. Sus huevos pueden sobrevivir más de un año en condiciones adversas y eclosionar cuando vuelven a entrar en contacto con el agua, por lo que la eliminación de criaderos debe realizarse de forma constante durante todo el año.
Reducir recipientes con agua acumulada en hogares, patios y espacios comunes es la medida más eficaz para cortar el ciclo de transmisión.
“A nivel personal, el uso de repelentes es una herramienta central de protección. Es importante conocer su concentración, ya que de ella depende el tiempo de acción”, señaló El Haj. Por ejemplo, un repelente con 10% de DEET protege entre 2 y 3 horas, mientras que uno con 25% puede alcanzar unas seis horas de protección.
En cuanto a la prevención mediante vacunación, en la Argentina se encuentra disponible una vacuna contra el dengue para personas mayores de 4 años. Se aplica en dos dosis con un intervalo de tres meses y brinda protección frente a los cuatro serotipos del virus.
Aunque no forma parte del Calendario Nacional de Vacunación, el medicamento está disponible en el sector privado y en algunas jurisdicciones, por lo que se recomienda consultar con el médico para evaluar cada caso.
“La prevención del dengue requiere información clara, compromiso comunitario y acciones sostenidas. Es una responsabilidad compartida y la principal herramienta para reducir el impacto de la enfermedad”, concluyó Valeria El Haj.