
Mejores proyecciones productivas, pero también desafíos logísticos y de costos, marcan la zafra de Ledesma
El administrador general del ingenio jujeño, Federico Gatti, adelantó que el desafío más importante este año será "exportar gran parte de la producción".
Iniciada la temporada sucro-alcoholera en la región, el administrador general del ingenio Ledesma, Federico Gatti, avizoró una zafra 118 de la empresa jujeña marcada por la expectativa de una cosecha y molienda superior a la del 2025, aunque en un escenario comercial y logístico complejo impactado por las "desventajas competitivas" que complican la logística de exportación desde esta zona del país.
En efecto, Gatti consideró que las proyecciones productivas para 2026 son alentadoras, al decir que “iniciamos la zafra con muchas expectativas, sabiendo que va a ser un año, en cuanto a lo productivo, un poco mejor que el año pasado, porque más allá de las inversiones y del trabajo de nuestra gente, hubo lluvias que acompañaron mejor el crecimiento del cañaveral”.
Sin embargo, esta mejora en la producción conlleva “un gran desafío en cuanto a lo comercial” -avisó- porque se debe enfrentar a un mercado que “todavía no está demandante”, lo que obliga a volcar volumen al mercado interno con precios que, advirtió, “no acompañan el incremento de los costos”.
Ante esta coyuntura, Gatti hizo un llamado a la unidad del sector azucarero en su conjunto -la actividad de Jujuy, Salta y Tucumán- en procura de “un gran esfuerzo comercial y logístico para poder exportar gran parte de la producción”, ya que “estamos hablando de 600.000 toneladas” destinadas al mercado externo, además de “transformar en bioetanol otras 600.000 toneladas de caña”, lo que requiere “un trabajo coordinado”, señaló.
El desafío exportador y la infraestructura
Al abordar la estrategia de exportación, identificó tres mercados clave. Uno es la "cuota americana" para azúcar crudo a Estados Unidos; otro, el mercado de Chile para azúcar blanco refinado, el cual "se viene desarrollando de a poco, y que hay que seguir trabajando, porque es un mercado que está cerca", dadas las ventajas que representan el paso de Jama, en Jujuy, y otra salida por Mendoza.
El tercer segmento es el mercado de commodities para azúcar crudo. Sobre este último, el licenciado Gatti señaló la dificultad de que el precio "siempre está por debajo de los costos de producción", lo que exige un "esfuerzo muy importante" y la priorización de los mercados con mejores márgenes.
En ese escenario, ¿Brasil es una amenaza?, fue la siguiente pregunta de Vía Jujuy.
“Brasil, la verdad, no es una amenaza -respondió-, pero es el principal productor de azúcar y de alcohol del mundo, y maneja mucho el precio a nivel mundial. Cuando Brasil tiene sobreproducción, inunda el mercado y eso lleva a que baje el precio del producto. Argentina no es formadora de precio, entonces estamos expectantes de lo que hace Brasil para ver si el mercado internacional sube o baja”.
“El año pasado -siguió diciendo- el precio internacional fue más o menos razonable, pero este año ha caído cien dólares respecto del año pasado”, de forma que la exportación de azúcar fuera de los mercados prioritarios, es decir la cuota americana y el mercado de Chile, resulta un reto mayor.
En estas condiciones se configura “un mercado que es muy desafiante” y requiere “hacer las exportaciones (de manera) muy puntual” con “un trabajo logístico importante, porque ahí entran en juego todas las deficiencias o las desventajas competitivas que tiene el norte argentino”, advirtió.
En ese punto el directivo enumeró la seria problemática de “rutas en mal estado; el ferrocarril Belgrano, que no tiene el volumen y la fluidez que se necesita; y los puertos, que tienen un sobrecosto importante. Todo eso genera que la exportación sea bastante complicada, y por eso digo que es un gran desafío”, insistió Gatti.
Las expectativas de Ledesma, ¿encuentran respuesta en el corredor bioceánico Capricornio?
“Yo creo que para Jujuy va a ser muy importante, para Ledesma también”, asintió. Si bien actualmente la compañía exporta parte del azúcar a Chile por el paso de Jama hacia Antofagasta, la mayor parte se sigue canalizando por el paso “Cristo Redentor”, de Mendoza. La consolidación del corredor Capricornio permitiría “mayor fluidez para poder exportar desde Jama” y “bajar los costos”, dice.
"Nosotros seguimos haciendo exportaciones por Jama, parte de azúcar y parte de papel sale por los puertos del norte de Chile -explicó-, pero una vez que se consolide (el corredor bioceánico), hará que toda esa estructura baje los costos, lo hará más fluido, y se facilitará la exportación", analizó.
"Pero hay que trabajar en ese sentido, porque como jujeños no podemos ver que el corredor bioceánico sea un tubo que va de un océano a otro, sino que hay que agregarle valor, habrá que tener productos" para vender, pero también se deberá saber "aprovecharlo para importar materiales o insumos para la industria", por caso.
La logística, una condición indispensable
Otro interrogante fue en torno al potencial de la circulación hacia el este que ofrecerá el corredor Capricornio.
“Hoy nuestras exportaciones de azúcar, básicamente, cuando van al norte, van por el oeste. Para los productos de papel que estamos exportando a los países de la excomunidad andina de naciones, Ecuador, Perú, Colombia, también aprovechamos el paso de Jama” en territorio jujeño.
“Una vez que se consolide el corredor bioceánico y podamos tener la ruta hacia el este mucho más establecida, con el puente que se está terminando entre Brasil y Paraguay listo, eso va a habilitarnos otros mercados. A Paraguay hemos exportado papel, no es un gran mercado, pero una producción empieza a proyectar su mercado de exportación una vez que ve que la logística está organizada”.
¿Están atentos a oportunidades de negocio hacia esa región, entonces?
"Totalmente, por eso hemos viajado a Paraguay junto con el Gobierno de la Provincia en su momento. En todo lo que sea una oportunidad de negocio hay que estar, porque así como se abren mercados, también se cierran, por ejemplo, por la guerra, entonces hay que tener siempre abierta la posibilidad y los contactos para poder llevar, en nuestro caso, los productos de papel, azúcar o fruta fresca, a nuevos destinos".
Dos demandas al Gobierno central
Otro capítulo clave de la estrategia de Ledesma se centra en el bioetanol. Federico Gatti expresó la necesidad de que el Gobierno Nacional alumbre una nueva ley de biocombustibles, en la cual se viene trabajando hace dos años, para otorgar al mercado “previsibilidad y reglas más claras” que hoy necesita.
El objetivo es incrementar gradualmente el corte obligatorio en las naftas, defendiendo al bioetanol como un combustible beneficioso para el medio ambiente y para la economía argentina, ya que “dejaríamos de importar combustibles”, sentenció.
La última pregunta estuvo centrada en su mirada acerca de las políticas para incentivar inversiones en el país.
“El costo impositivo argentino -apuntó entonces- es de los más altos del mundo, entonces las empresas que ya estamos establecidas creemos que por lo menos deberíamos tener las mismas condiciones que esas empresas que, gracias a Dios, están invirtiendo a través del RIMI (Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones) y del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones)”.
Esto es -explicó quien también es presidente de la Unión Industrial de Jujuy (UIJ)- “que básicamente le hemos pedido al Gobierno una ampliación de esos beneficios al resto de las empresas que hace tiempo vienen trabajando, generando valor, generando puestos de trabajo y pagando impuestos”.
Fundado en 1908, el ingenio Ledesma se sitúa a 112 km de la capital San Salvador de Jujuy, en la ciudad de Libertador General San Martín, en plena región de las Yungas.