
Una “narcofamilia” jujeña acopiaba cocaína en Casira para después venderla en Buenos Aires
El “cerebro” de la banda lideraba desde la cárcel de Güemes (Salta) la organización que compraba la droga en Bolivia a un proveedor conocido como “El Padrino”.
La jueza federal de Garantías n° 2 de Jujuy, Carina Gregoraschuk, dio por formalizada la investigación contra seis personas, todas integrantes de una familia, acusadas de traer cocaína desde Bolivia hacia la ciudad fronteriza de La Quiaca, para después comercializarla en la provincia de Buenos Aires.
Fuentes judiciales indicaron que entre los imputados se encuentra un hombre identificado como Wilfredo Villegas, quien cumple una condena de ocho años de prisión en el Complejo Penitenciario Federal NOA III -ubicado en el departamento Gral. Martín Miguel de Güemes, provincia de Salta- por transporte de estupefacientes.
Además de dictar la prisión preventiva para los implicados, la jueza Gregoraschuk autorizó una serie de peritajes, tanto sobre los 61 kilos de cocaína incautados en un operativo de Gendarmería realizado en la localidad jujeña Tres Cruces, como sobre 34 celulares secuestrados en la causa.
Las detenciones de los imputados, con excepción del sujeto que transportaba la droga en ocasión de aquel procedimiento, se produjeron durante doce allanamientos llevados adelante de manera simultánea, tanto en la ciudad de San Salvador, como en las localidades de Casira y Cieneguillas, en la región de la Puna jujeña.
En el caso intervienen el fiscal federal Federico Zurueta, del Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal de Jujuy, y la PROCUNAR NOA, a cargo del fiscal general Eduardo Villalba.
Los hermanos Villegas, toda una banda
La audiencia de formalización tuvo lugar el pasado 21 de julio. En su transcurso, en representación de la PROCUNAR NOA, la fiscal general adjunta Mariana Gamba Cremaschi y el auxiliar fiscal Nicolás Fernández comenzaron relatando que la detención de cinco de los imputados se había concretado tres días antes, el sábado 18 de julio, cuando transportaban la cocaína en un automóvil Peugeot 408.
Acerca del organigrama de la “narcofamilia”, explicaron que Wilfredo Villegas -actualmente encarcelado cumpliendo una condena anterior- actuaba como líder de la banda, mientras que una hermana suya cumplía un rol de “vocera” y era quien le reportaba los movimientos de todos los involucrados en la maniobra.
Precisamente, uno de los miembros de la estructura criminal es la propia pareja de la mujer, el conductor del vehículo donde los gendarmes hallaron la droga, por lo que es considerado el “transportista” del clan.
Otras partes del esquema de la banda de los Villegas son otra hermana y su pareja, quienes “prestaban” su domicilio de la localidad de Cieneguillas, en el límite con Bolivia, para el resguardo de vehículos que eran usados para transportar la droga. Ambos intervenían también en el acondicionamiento del estupefaciente en los rodados.
Narcotráfico, un negocio “familiar” en la frontera
Señalaron además los funcionarios del Ministerio Público Fiscal que otro hermano sospechado de ser el encargado de "reclutar" conductores, logró escapar, por lo que la fiscalía solicitó que se dicte el pedido de captura nacional e internacional para el sujeto, lo cual también tuvo el visto bueno de la jueza Gregoraschuk.
En el mismo marco, se imputó al padrastro de los hermanos Villegas, quien se había unido a las actividades y cumplía tareas de logística, como el “barrido” de la ruta elegida para el traslado de la cocaína hacia Buenos Aires, alertando a los cómplices sobre eventuales controles camineros.
Fuentes oficiales confirmaron que en los allanamientos concretados en la capital jujeña, Casira y Cieneguillas, personal de la Unidad de Procedimientos Judiciales de la Gendarmería Nacional secuestró seis vehículos, 34 celulares, importantes sumas de dinero y documentación de interés para el caso.